Nuevo monitor diseñado para jugadores que buscan rendimiento y estilo en un formato compacto: con sus 23,8 pulgadas y panel LCD IPS ofrece resolución Full HD que combina nitidez y colores fieles en una relación de aspecto 16:9 ideal para partidas y contenidos multimedia. La experiencia se siente fluida gracias a una velocidad de refresco de 120 Hz y un tiempo de respuesta de 1 ms (MPRT), reduciendo el desenfoque por movimiento y permitiendo reacciones más rápidas en cada partida; todo en un elegante acabado negro que encaja en cualquier setup.
Su pantalla aporta contraste 1500:1 y un brillo de 300 cd/m² para imágenes con profundidad y buena visibilidad incluso en escenas oscuras, aun cuando no incorpora HDR. El diseño se centra en la pureza del juego: no incluye altavoces ni cámara integrados, ni pantalla táctil, sintonizador TV, ajustes de altura, Wi‑Fi o Bluetooth, lo que facilita una instalación limpia y favorece el uso de periféricos dedicados para audio y comunicación. Es la opción perfecta para gamers que priorizan rendimiento visual, respuesta y una estética sobria y profesional.