Nuevo: un monitor pensado para jugadores que buscan rendimiento y estética sin concesiones. Con un perfil elegante en color negro y unas dimensiones pensadas para integrarse en cualquier setup —60,52 cm de ancho, 35,1 cm de altura y apenas 4,53 cm de profundidad—, ofrece una presencia imponente y discreta que maximiza el espacio en el escritorio. Su diseño delgado y minimalista potencia la inmersión visual y mantiene el foco en lo que importa: la pantalla.
La calidad de imagen se impone gracias a la tecnología OLED en un panel de 27", que combina colores intensos y negros profundos con una resolución ultrawide para una experiencia más envolvente, aun manteniendo una relación de aspecto 16:9 que facilita compatibilidad y confort visual en juegos y multimedia. El soporte del HDR y una razón de contraste típica de 1.500.000:1, junto a un brillo de 275 cd/m² en uso normal y picos de hasta 1300 cd/m², garantizan detalles extraordinarios en sombras y altas luces, mostrando texturas y efectos con impacto cinematográfico.
En lo competitivo, este monitor marca la diferencia: su velocidad de refresco de 240 Hz y un tiempo de respuesta ultrarrápido de 0,03 ms aseguran imágenes sin ghosting ni desenfoques, para que cada movimiento sea nítido y cada reacción cuente. Está concebido específicamente para gaming, centrando todos sus recursos en ofrecer fluidez y precisión, por eso no incluye altavoces ni cámara integrada; el enfoque es pura pantalla y rendimiento.
Si buscas un monitor negro, estilizado y potente que prioriza la imagen y la respuesta por encima de extras innecesarios, esta opción es para ti. Sin ajustes de altura, sin sintonizador de TV, sin Wi‑Fi ni Bluetooth, su propuesta es sencilla y directa: una experiencia visual premium que eleva tu juego y tu entretenimiento al siguiente nivel.